PALABRAS PRELIMINARES   ANTES DEL 18 DE ENERO DE 1879   LA LEY 817

 

INTERVENCION FEDERAL PROVICIAL DE SANTA FE

DECRETO Nº 00606
SANTA FE, 18 ENENO 1956

Visto el expediente Nº 55066-c-55, del Ministerio de Gobierno, Justicia y Culto, relacionado con la localidad de Avellaneda, y

CONSIDERANDO:

Que corresponde fijar en forma definitiva la fecha de fundación de dicha localidad, a fin de evitar discrepancia sobre un aspecto que hace al patrimonio histórico de sus pobladores;

Que por tal circunstancia, debe lógicamente estarse a las conclusiones de las fuentes de información que ofrece las mayores garantías por su idoneidad y autoridad en la materia, tales como el Archivo Histórico de la Provincia;

Que el organismo citado, luego de una exhaustiva búsqueda de antecedentes, aconseja se adopte como fecha de fundación el día 18 de enero de 1879, que es la que se determina en la memoria de la Oficina General de Tierras y Colonias, del año 188;

Que la determinación de tal fecha surge evidente de estos tres antecedentes incuestionables: 1º ) Información del diario italiano "La Patria", sobre l desembarco en Buenos Aires, el día 28 de diciembre de 1878, de los inmigrantes con que luego se forma el núcleo matriz de la Colonia Avellaneda. 2º ) Informe del entonces Coronel Obligado sobre el arribo a Reconquista (única vía de acceso a la nueva colonia) del primer contingente de colonos, efectuado el día 12 de enero de 1879; y 3º la "Declaración", de los colonos fundadores, hecha pública en el mismo diario "La Patria" el 20 de febrero de 1879, por la que consta que el 22 de enero de ese año, fecha de la misma, estaba ya ellos en la colonia.

Que por otra parte la fundación de la colonia referida no fue producto de un acto oficial expreso, sino el resultado de distintas disposiciones del Gobierno Nacional, que respondiendo al, imperativo del momento, impulsaba la colonización;

Por ello, y lo dictaminado en igual sentido por Fiscalía de Estado;

EL INTERVENTOR NACIONAL
DECRETA :

ARTICULO 1º) - Establécese como fecha de fundación de la localidad de Avellaneda, departamento General Obligado, el 18 de enero de 1879, día en que los primeros pobladores de la misma, toman posesión de la tierra.

ARTICULO 2º) - Regístrese, comuníquese, publíquese y archívese.

GARZONI
Jaime Prats Cardona

Texto del Decreto Provincial por lo cual de fijó definitivamente la fundación de Avellaneda, firmado por el Interventor Federal Vicealmirante (R) D. Carlos A. Garzoni y su ministro D. Jaime Prats Cardona.

ANTES DEL 18 DE ENERO DE 1879

Antes de que se fundara Avellaneda el 18 de enero de 1879, ya se habían hecho otros intentos de colonización en esto que era el Territorio Nacional del Chaco.

Los primeros antecedentes que se conocen se remontan al año 1869, durante la presencia de don Domingo Faustino Sarmiento, cuando el Congreso Nacional, por ley del 21 de setiembre le concedió a don Sabino Tripoty, un terreno de seis leguas de frente por seis de fondo para fundar una colonia agrícola, con la condición de introducir y establecer allí doscientas familias.

Después de mucho esfuerzos logró formar una Sociedad Colonizadora y Beneficiaria del Chaco a la que transfirió todos sus derechos quedando él como administrador general.

Según la Memoria de la Comisión del Inmigración, en la parte en que se refiere a la historia de las colonias, se afirma que en enero de 1870 se "ha llevado la primera expedición de más de cien personas para ese punto, es decir, a la Colonia Dolores, nombre éste con que la bautizara la Comisión Administradora".

La gran mayoría era de Italia, del Sur de Roma, en la región Habitada antiguamente por los ausonios que se caracterizaban por tener un espíritu muy rebelde debido a lo cual fueron destrozados por los romanos.

Por este origen de la población, más tarde se cambió el nombre Dolores por el de Ausonia.

En ese mismo documento, en el apéndice titulado "Noticia sobre las colonias agrícolas de la República Argentina - 1870 - "en el informe que se elevó a la Comisión, el vicepresidente de la Sociedad Colonizadora, don G. Lanza, el 15 de febrero de 1871"dice haber poblado tres de los noventa y cuatro concesiones delineadas, con una población de doscientos sesenta habitantes de uno y otro sexo, con edificio para la administración y rancho para los colonos, grandes sementeras de trigo, maíz y todas las clases de hortalizas y legumbres, anotando además, como dato ilustrativo, que en ese entonces se la designó con el nombre de Ausonia - antes Dolores - fijando su fecha de fundación, el 1º de abril de 1871.

En el informe titulado "Las Colonias" enviando a la Comisión Central de Inmigración por Guillermo Wilken, quien ocupara el cargo de Inspector de Colonias, documento que se encuentra en el Archivo Histórico de la Provincia de Santa Fe, se da cuenta que al emprenderse la instalación material de la colonia, la operación produjo inmensos gastos "que muy luego el Establecimiento principió a resentirse de la falta de elementos".

Más adelante menciona el documento:

"Mal elegido el terreno: - lleno de dificultades para la comunicación por tierra, todo debía proveerse por agua ocurriendo por víveres, bueyes y caballos, lo mismo que para menor cosa de detalle, a la provincia de Corrientes: - fue necesario comprar un vaporcito y una chatas y otras embarcaciones menores, para adaptarlos al nivel que muy a menudo bajaban las aguas del San Jerónimo del Rey riacho que, tapiado como vulgarmente se dice, por enormes masas y tejidos de camalotes, obstruían especialmente la embocadura del riacho, que fue necesario limpiar a grande costos para que las embarcaciones pasaran aparte de otras dificultades de detalle que hacían desfallecer la energía de la empresa.

"Era que el Señor Tripoty jamás había visto los terrenos que fichó en concesión, ignorando todo hasta el extremo de que ni siquiera la topografía del paraje que indicó y en que se estableció la colonia había conocido de otro modo que por referencias; alucinado con la perspectiva, no se imaginó las dificultades y obstáculos de que muy luego se vio rodeado, teniendo la Sociedad que vencerlos a fuerza de oro.

"De tales hechos y circunstancias surgen naturalmente discusiones más o menos acaloradas entre el Director de la Colonia y el Directorio de la Sociedad, discusiones que no terminaron sino con la separación del Señor Tripoty del puesto".

Todo ello es confirmado por el informe del Inspector Nacional don Guillermo Wilken, en 1872, a la Comisión Central de Inmigración, afirmando que el administrador Tripoty fue reemplazado de inmediato en su puesto por el Sr. José Vatry, hombre emprendedor que trató de levantar la moral de los colonos pero por falta del apoyo material de la Comisión Colonizadora, su trabajo fue inútil y el desaliento cundió entonces en la naciente población, iniciando el éxodo hacia la margen derecha del Arroyo. Ello fue originado en parte también por el peligro que significaban los indígenas que el 16 de octubre de 1871 terminaron con la existencia de la colonia, matando a varios pobladores.

De este, digamos, ensayo quedó una buena perspectiva para un nuevo intento por lo que el Sr. José Vatry, más adaptado al ambiente, consiguió por Ley del Congreso Nacional del 28 de setiembre de 1872, la concesión de doce leguas cuadradas en el mismo lugar, con la obligación de establecer allí setenta y cinco familias de agricultores.

Según los informes y memorias de la Comisión de Inmigración, como también del testimonio fidedigno del Sr. Alejo Peyret, en su libro "Una visita a las colonias de la República Argentina", editado en el año 1889, Vatry dio cumplimiento a lo estipulado en el contrato pero al ser reemplazado por el Sr. Julio Andrieu, quien trasladó las maquinarias del obraje al Puerto Reconquista, se fue de nuevo despoblando la colonia que tantos gastos habían ocasionado a las empresas y al gobierno nacional.

El informe de don Guillermo Wilken sigue diciendo que "los indios tobas, viéndola despoblada y en asecho del estado en que se encontraba, trajeron un ataque sobre la colonia, ataque del que se salvaron sólo unos pocos hombres en fuerza de la sangre fría y del denuedo del Sr. Vatry. Este que tuvo lugar en octubre de 71, fue el último acto de la vida de aquella colonia tan corta y profusamente dotada en su fundación.

"Estando a los informes trasmitidos a la Comisaría por el vicepresidente de la Sociedad, Señor don G. Lanza el 15 de febrero de 1871, la población de la colonia consistía en esa fecha de 260 individuos de ambos sexos. De éstos, 110 cultivan treinta de las noventa y cuatro concesiones delineadas, y 150 hombres eran empleados en la administración, peones que trabajaban a monte y tripulantes de las embarcaciones de que hablado al tratar de los gastos a que dieran lugar el establecimiento de la Colonia.

"En materia de edificios, la empresa y los colonos alcanzaron a construir apenas los necesarios para resguardarse de la intemperie y de los indios. Así la administración tenía hecho: una casa para el Director y sus empleados, un almacén y un fuerte.

"Los colonos tenían cada consesión: un rancho, un corral, un pozo y un fortín".

"Los productos obtenidos fueron los siguientes: veinte y cinco mil fanegas de carbón, veinte mil postes, sesenta mil picanillas y mil tejas de palma".

"Visitando en el mes de marzo último la Colonia Alexandra encontré allí al Teniente Ereñú destacado con diez hombres en protección de aquel punto. Este oficial me refirió que en el mes de enero, mandado en exploración, había llegado hasta la Colonia Ausonia en donde encontró grandes sementeras de trigo, maíz, muchas clases de hortalizas, tomates, sandías y melones, cosa que para él y sus soldados fue un hallazgo inestimable".

"Aún existía un depósito como de diez mil fanegas de carbón y gran cantidad de postes cortados".

"Más tarde, en el mes de mayo, el coronel Jobson que también había recorrido esos territorios, confirmó los datos y noticias del Teniente Ereñú agregando que el fuerte de la Colonia Ausonia era la mejor contrucción que había en toda la frontera norte.

"Estando a los mismos informes, parece indudable que la administración se había confiado demasiado a los indios Tobas, los que traficando con la colonia, tenía un acceso demasiado familiar pues entraban y salían libremente y a toda hora en el fuerte, de manera que nada era para ellos más que una sorpresa a la colonia.

"Sucedió pues que al escasear los víveres, la administración no pudo proporcionar a los indios con la largueza que había acostumbrado. Ellos recibieron esta negativa como una hostilidad y de aquí la ocasión de vengarse de la manera que lo hicieron."

Continuando con nuestra historia podemos afirmar entonces que la colonización del Chaco se había arraigado en el alma nacional como una especie de precepto ineludible y fue así entonces cómo el Superior Gobierno de la Nación tomó carta en el asunto y proyectó formar - 1875 / 1876 - una colonia en estos lugares, de acuerdo a la ley del 6 de setiembre de 1874, sancionada en los últimos días del gobierno de don Domingo Faustino Sarmiento.

De esta tentativa sólo se posee el dato impreso en un mapa insertado en el tomo "Informes del Comisario de Inmigración, 1876,"compuesto por los agrimensores Arturo Seelstrang y Enrique Foster, titulado "Derrotero de la Comisión Exploradora del Chaco, levantado en los meses de octubre de 1875 hasta marzo de 1876". Allí, en el lugar de la Colonia Ausonia, figura el nombre de la colonia Vanguardia, estando escrito entre paréntesis "proyectada", es decir que por tercera vez se le asignaba nombre, quizás con el deseo de olvidar las desgracias de sus antecesoras.

Solamente funcionó por un tiempo de este lado del Arroyo El Rey un aserradero que llevaba el nombre de Vanguardia en el cual trabajaban numerosos operarios - se hablaba de unos cien aproximadamente - el que luego fue trasladado al puerto de Reconquista, pero la población no pudo concretarse.